Toscani ha dejado una huella imborrable en la industria de la moda, pero su legado trasciende lo comercial en revolucionario.
Toscani has left an indelible mark on the fashion industry, but his legacy transcends the commercial.
En el universo de la fotografía contemporánea, pocos nombres resuenan con tanta fuerza y controversia como el del fotógrafo italiano Oliviero Toscani. Conocido por su trabajo con la famosa marca «Benetton», ha dejado una huella imborrable en la industria de la moda, pero su legado trasciende lo comercial. Toscani es, ante todo, un artista visual que utiliza la cámara como una herramienta para desafiar la percepción, explorar la diversidad humana y, sí, provocar reacciones.
Nacido en 1942 en Italia, Toscani es un hombre que tuvo el conocimiento, a la par que la picardía para fusionar la fotografía artística con la publicidad de una manera única. Su obra no solo ha documentado imágenes impactantes, sino que ha introducido una manera de ver el mundo que no deja indiferente a nadie. Desde finales de los 80, Toscani comenzó a trabajar con la marca de ropa, Benetton, y fue allí donde su visión se convirtió en un fenómeno global. «La campaña de “United Colors of Benetton» de los 90 no fue solo un marketing brillante, sino una declaración de intenciones: una mezcla de política, inclusión y estética radicalmente moderna al momento.
Uno de los aspectos más fascinantes de Toscani es cómo ha logrado unir el arte con lo cotidiano, utilizando la moda no solo como un medio de expresión de estilo, sino como una plataforma para reflexionar sobre temas profundamente humanos. Las imágenes de Toscani no solo son visualmente atractivas, sino que tienen algo más: son incómodas, a menudo irreverentes y, sobre todo, reflexivas.
El uso de imágenes de temas tabúes, como el SIDA, la guerra o la discriminación, en sus campañas para Benetton dejó una marca en la publicidad que hoy sigue siendo recordada como una de las más transgresoras de todos los tiempos.
In the world of contemporary photography, few names resonate with as much force and controversy as that of Italian photographer Oliviero Toscani. Known for his work with the famous ‘Benetton’ brand, he has left an indelible mark on the fashion industry, but his legacy transcends the commercial. Toscani is first and foremost a visual artist who uses the camera as a tool to challenge perception, explore human diversity and, yes, provoke reactions.
Born in 1942 in Italy, Toscani is a man who had the know-how, as well as the wit, to merge art photography with advertising in a unique way. His work has not only documented striking images, but has introduced a way of seeing the world that leaves no one indifferent. Since the late 1980s, Toscani began working with the clothing brand, Benetton, and it was there that his vision became a global phenomenon. ‘The ‘United Colors of Benetton’ campaign of the 1990s was not just brilliant marketing, but a statement of intent: a blend of politics, inclusivity and a radically modern aesthetic at the time.
One of the most fascinating aspects of Toscani’s work is how he has managed to unite art with the everyday, using fashion not only as a means of expressing style, but also as a platform for reflecting on deeply human issues. Toscani’s images are not only visually appealing, but there is something more to them: they are uncomfortable, often irreverent and, above all, thoughtful.
His use of images of taboo subjects, such as AIDS, war or discrimination, in his campaigns for Benetton left a mark on advertising that is still remembered today as one of the most transgressive of all time.
«En muchos sentidos, cool, pero no en el sentido superficial. Es cool porque es impredecible…»
‘In many ways, cool, but not in the superficial sense. It’s cool because it’s unpredictable…’
Un fotógrafo en muchos sentidos, cool, pero no en el sentido superficial. Es cool porque es impredecible, porque no tuvo el miedo de mostrar la realidad sin filtros ni edulcorantes que poco suman y más bien restan. Toscani se alejo de la imagen perfecta y construyó una narrativa visual que reflejaba las complejidades del ser humano. Ya sea mostrando una imagen cruda de una persona afectada por la guerra, o una escena de amor sin género ni fronteras, su enfoque es siempre directo y sin azúcar.
A pesar de que sus trabajos más conocidos fueron aquellos que desafían lo social y lo político, Toscani también sabe capturar la belleza en su forma más pura. Su fotografía tiene algo de documental, pero al mismo tiempo es completamente estilizada. Cada imagen que crea se siente como una obra de arte, casi como si estuviera congelando el momento exacto en que lo mundano se convierte en extraordinario.
A photographer in many ways, cool, but not in the superficial sense. He is cool because he is unpredictable, because he is not afraid to show reality without filters or sweeteners that add little and rather subtract. Toscani moved away from the perfect image and constructed a visual narrative that reflected the complexities of the human being. Whether showing a raw image of a person affected by war, or a scene of love without gender or boundaries, his approach is always direct and unsweetened.
Although his best known works are those that challenge the social and political, Toscani also knows how to capture beauty in its purest form. His photography has something of a documentary feel to it, but at the same time it is completely stylised. Each image he creates feels like a work of art, almost as if he is freezing the exact moment when the mundane becomes extraordinary.
Nunca es solo lo que parece ser.
It is never just what it seems to be.
Con el paso de los años, Toscani continuo experimentando, pero siempre bajo la premisa de que la fotografía no solo debe ser bonita, sino significativa. Ha colaborado con multitud de marcas y proyectos, pero su enfoque siguió siendo el mismo: crear imágenes que dejen una impresión duradera. Hoy, su trabajo es compartido por todos, sigue y seguirá influyendo en generaciones de fotógrafos, artistas y diseñadores que buscan hacer de la fotografía no solo una forma de capturar la realidad, sino una manera de comentarla y transformarla por mucho que TODO este inventado.
En pocas palabras, Oliviero Toscani no solo ha sido un fotógrafo de moda, sino un gran artista que ha utilizado su «poder» fotográfico para reconfigurar la forma en que vemos el mundo. Sus imágenes no solo son estéticamente poderosas, sino que están cargadas de un mensaje que invita a la reflexión. La moda, para Toscani, no fue solo sobre ropa (excusa fácil), sino sobre los grandes temas que definen la sociedad. Y esa es, precisamente, ha sido la magia de su fotografía: nunca es solo lo que parece ser.
Over the years, Toscani continued to experiment, but always under the premise that photography should not only be beautiful, but meaningful. He has collaborated with a multitude of brands and projects, but his approach remained the same: to create images that leave a lasting impression. Today, his work is shared by all, he continues and will continue to influence generations of photographers, artists and designers who seek to make photography not just a way of capturing reality, but a way of commenting on it and transforming it, no matter how much EVERYTHING has been invented.
In short, Oliviero Toscani has not only been a fashion photographer, but a great artist who has used his photographic ‘power’ to reconfigure the way we see the world. His images are not only aesthetically powerful, but also loaded with a thought-provoking message. Fashion, for Toscani, was not just about clothes (easy excuse), but about the big issues that define society. And that, precisely, has been the magic of his photography: it is never just what it appears to be.