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Rigoberta Bandini: de las críticas a convertirse en nuestra auténtica emperatriz

Article 06.12.22
Romina Llaguno

Mamás, perras y mucha (pero que mucha) fiesta. Rigoberta Bandini ha sacado su nuevo disco y todo apunta a que se convertirá en un icono de la música reivindicativa.

Mamás, perras y mucha (pero que mucha) fiesta. Rigoberta Bandini ha sacado su nuevo disco y todo apunta a que se convertirá en un icono de la música reivindicativa.

“Ay, mamá”.

“Ay, mamá”.

Jamás escuché su música hasta hace tres semanas. Y de repente me encontré con la realidad de que claramente existen dos tipos de personas: quienes saben quien es Paula Ribó (el nombre de pila de Rigoberta Bandini) y veneran su música desde su participación en el Benidorm Fest, y quienes (como yo) jamás seguimos Eurovisión y tampoco habíamos escuchado las letras de sus canciones. Medio mundo hablando de su disco y de hits como “In Spain We Call it Soledad” y otros sin saber algo verdaderamente importante: Rigoberta no ha sacado un disco, Rigoberta ha parido un disco con el que nos habla desde sus entrañas.

Salió el pasado 7 de octubre, pero gran parte del lanzamiento lleva meses generando polémica. La catalana fue criticada por el sector más conservador por la canción “Ay, mamá” aterrorizados por las tetas, pero también por un sector del feminismo que tachó al video (y por consiguiente a Rigoberta) de “poco reivindicativo” y censura, ya que en la producción final del mismo no fueron incluidas algunas tomas de pecho reales que habían sido filmadas. Para mi, después de leer, ver y escuchar (mucho) su música, lo que queda claro es que Rigoberta hace mucho más que música, posee un mensaje claro y genuino, y eso ya significa avanzar aunque no se haga tan deprisa.

Jamás escuché su música hasta hace tres semanas. Y de repente me encontré con la realidad de que claramente existen dos tipos de personas: quienes saben quien es Paula Ribó (el nombre de pila de Rigoberta Bandini) y veneran su música desde su participación en el Benidorm Fest, y quienes (como yo) jamás seguimos Eurovisión y tampoco habíamos escuchado las letras de sus canciones. Medio mundo hablando de su disco y de hits como “In Spain We Call it Soledad” y otros sin saber algo verdaderamente importante: Rigoberta no ha sacado un disco, Rigoberta ha parido un disco con el que nos habla desde sus entrañas.

Salió el pasado 7 de octubre, pero gran parte del lanzamiento lleva meses generando polémica. La catalana fue criticada por el sector más conservador por la canción “Ay, mamá” aterrorizados por las tetas, pero también por un sector del feminismo que tachó al video (y por consiguiente a Rigoberta) de “poco reivindicativo” y censura, ya que en la producción final del mismo no fueron incluidas algunas tomas de pecho reales que habían sido filmadas. Para mi, después de leer, ver y escuchar (mucho) su música, lo que queda claro es que Rigoberta hace mucho más que música, posee un mensaje claro y genuino, y eso ya significa avanzar aunque no se haga tan deprisa.

Con guitarra española, rumba, cumbia, autotune, soft-electrónica y ritmos de los 70s que ponen feliz a cualquier fan de Abba.

Con guitarra española, rumba, cumbia, autotune, soft-electrónica y ritmos de los 70s que ponen feliz a cualquier fan de Abba.

El álbum se compone de 12 canciones, un formato tradicional que reconocemos todas aquellas que crecimos con obras maestras como “Donde están los Ladrones” de Shakira, gran diferencia con discos que se encuentran en el mercado actual, como “Motomami de Rosalia (16 pistas y sin contar el lanzamiento de Motomami+) o “Be Right Back” de Jorja Smith (8 pistas tan potentes como podrían serlo dos discos).

Primero fue “In Spain We Call it Soledad”, y desde 2020 vienen saliendo a la luz todas las letras con las que parece que Paula consigue reinventar el “viva España”. Y digo reinventar porque una escucha el disco y piensa “vale, es muy español. Joder, esto si es España”, pero esa España con la que nos identificamos de verdad: multicultural, diversa, feminista, maternal, y sobre todo muy divertida.

El álbum se compone de 12 canciones, un formato tradicional que reconocemos todas aquellas que crecimos con obras maestras como “Donde están los Ladrones” de Shakira, gran diferencia con discos que se encuentran en el mercado actual, como “Motomami de Rosalia (16 pistas y sin contar el lanzamiento de Motomami+) o “Be Right Back” de Jorja Smith (8 pistas tan potentes como podrían serlo dos discos).

Primero fue “In Spain We Call it Soledad”, y desde 2020 vienen saliendo a la luz todas las letras con las que parece que Paula consigue reinventar el “viva España”. Y digo reinventar porque una escucha el disco y piensa “vale, es muy español. Joder, esto si es España”, pero esa España con la que nos identificamos de verdad: multicultural, diversa, feminista, maternal, y sobre todo muy divertida.

“…Habla desde la honestidad de una mujer desnuda.”

“…Habla desde la honestidad de una mujer desnuda.”

Es el primero de muchos, y a través de él Rigoberta habla desde la honestidad de una mujer desnuda. Ser madre hace unos años le ha llevado a componer gran parte del disco, un disco que es bestia, como dice ella que lo es ser madre en la canción “La Emperatriz”: Es muy fuerte porque yo antes de ser madre todo esto era ‘a ver, la peña es una exagerada no puede ser tan heavy’. Bueno, se te multiplica como todo. Es como estar vivo con 2.000 tentáculos […] joder, ¡es bestia!.

Es el primero de muchos, y a través de él Rigoberta habla desde la honestidad de una mujer desnuda. Ser madre hace unos años le ha llevado a componer gran parte del disco, un disco que es bestia, como dice ella que lo es ser madre en la canción “La Emperatriz”: Es muy fuerte porque yo antes de ser madre todo esto era ‘a ver, la peña es una exagerada no puede ser tan heavy’. Bueno, se te multiplica como todo. Es como estar vivo con 2.000 tentáculos […] joder, ¡es bestia!.

La Emperatriz” es niña, madre, señora y perra, pero sobre todo es honesta, muy honesta. Tiene la dulzura melódica de una mujer, pero no por ser mujer sino por saber querer y cuidar.»

La Emperatriz” es niña, madre, señora y perra, pero sobre todo es honesta, muy honesta. Tiene la dulzura melódica de una mujer, pero no por ser mujer sino por saber querer y cuidar.»

Nos habla de la libertad de aceptarnos a nosotros mismos y entiende de grises como entendemos la mayoría. Con guitarra española, rumba, cumbia, autotune, soft-electrónica y ritmos de los 70s que ponen feliz a cualquier fan de Abba. El disco es fresco, divertido y reivindicativo con la fusión de estilos a la carta.

Te guste su música o no, tienes que escucharlo. Porque nos habla a todxs, aunque no tengas tetas. Hace que te sientas cómodo con todo lo que quieras ser, y digo “cómodo” porque lo mismo le habla a su madre, que a su hijo, que a sus ex’s, que anhela la deconstrucción de la masculinidad en el mundo que quiere para su hijo y por consiguiente para todos: “Que algún día podamos ver juntos las tres Sorrentino («La grande bellezza»), que los hombres de este nuevo mundo lloréis bien tranquilos, solo para ti”.

Lo que busca el disco es que bailemos con lo que somos, que nos riamos de lo agridulce de la vida, de lo duro y de lo bello, de lo aprendido y lo que queda por desaprender. Ni lavar, ni planchar, ni barrer, ni guisar, ni fregar ni coser, ni bordar, ni tender… así bailaba así así, así bailaba que yo la vi, es la manera que encuentran Rigoberta y Amaia de decirte que permanezcas fiel a tu yo interno, y te olvides de las normas pactadas por la sociedad que dictaminan qué debes ser y hacer, que disfrutes en tu cuerpo y de tu yo más puro en cada momento. Paula quiere quiere un mundo en el que las mujeres podemos ser perras, y podemos también no amar, y en que las madres pueden ser artistas, y los hombres pueden llorar. Un mundo donde permitirnos todo y bailar con ello. El mensaje cala si prestas atención.

Nos habla de la libertad de aceptarnos a nosotros mismos y entiende de grises como entendemos la mayoría. Con guitarra española, rumba, cumbia, autotune, soft-electrónica y ritmos de los 70s que ponen feliz a cualquier fan de Abba. El disco es fresco, divertido y reivindicativo con la fusión de estilos a la carta.

Te guste su música o no, tienes que escucharlo. Porque nos habla a todxs, aunque no tengas tetas. Hace que te sientas cómodo con todo lo que quieras ser, y digo “cómodo” porque lo mismo le habla a su madre, que a su hijo, que a sus ex’s, que anhela la deconstrucción de la masculinidad en el mundo que quiere para su hijo y por consiguiente para todos: “Que algún día podamos ver juntos las tres Sorrentino («La grande bellezza»), que los hombres de este nuevo mundo lloréis bien tranquilos, solo para ti”.

Lo que busca el disco es que bailemos con lo que somos, que nos riamos de lo agridulce de la vida, de lo duro y de lo bello, de lo aprendido y lo que queda por desaprender. Ni lavar, ni planchar, ni barrer, ni guisar, ni fregar ni coser, ni bordar, ni tender… así bailaba así así, así bailaba que yo la vi, es la manera que encuentran Rigoberta y Amaia de decirte que permanezcas fiel a tu yo interno, y te olvides de las normas pactadas por la sociedad que dictaminan qué debes ser y hacer, que disfrutes en tu cuerpo y de tu yo más puro en cada momento. Paula quiere quiere un mundo en el que las mujeres podemos ser perras, y podemos también no amar, y en que las madres pueden ser artistas, y los hombres pueden llorar. Un mundo donde permitirnos todo y bailar con ello. El mensaje cala si prestas atención.

Un disco genuino y valiente.

Un disco genuino y valiente.

Cuando parecía que lo de producir música reivindicativa con la que denunciar cuestiones sociales a la vez que poner a todo el mundo a bailar era solo un terreno de artistas como Bomba Estéreo o Bad Bunny, que lejos están de nuestro país y de nuestra realidad. Pero resulta que no, que en España también los hay.

Cuando parecía que lo de producir música reivindicativa con la que denunciar cuestiones sociales a la vez que poner a todo el mundo a bailar era solo un terreno de artistas como Bomba Estéreo o Bad Bunny, que lejos están de nuestro país y de nuestra realidad. Pero resulta que no, que en España también los hay.

El próximo 18 de diciembre estará en el Wizink Center de Madrid ofreciendo un concierto por Navidad, con villancicos incluidos.

 

El próximo 18 de diciembre estará en el Wizink Center de Madrid ofreciendo un concierto por Navidad, con villancicos incluidos.

 

Rigoberta, Paula, gracias.

Rigoberta, Paula, gracias.

CREDITS


Text Romina Llaguno
Thanks Rigoberta Bandini

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