A menudo me preguntan sobre mi práctica desde que estoy embarazada, de cómo ha ido cambiando, e incluso podría decirse que evolucionando en el proceso.
Tal vez no haya sido precisamente el momento de ir a tope con mi práctica pero si de evolucionar como yogini en sus formas más sutiles, disfrutando más que nunca la parte meditativa, conectando a través del yoga con mi bebé, y creando nuestros primeros lazos.
En el primer mes no era consciente todavía de estar embarazada, así que como muchas madres seguía con mis costumbres habituales, practicando Ashtanga e ignorando mi estado.
En la semana cuatro, nuestro sistema inmunitario al parecer se adapta para no atacar a ese cuerpo extraño que es el embrión, esto me parece un dato curioso de cómo se está preparando ya nuestro cuerpo para dar lugar a una nueva vida.
Since I got pregnant I often get about my practice, how it has been changing and evolving as a yogini. Perhaps it hasn’t exactly been the time to give it my all with my practice, but to evolve as a yogini in its subtlest of forms, enjoying the meditative part more than ever, connecting through yoga with my baby and creating our first bonds.
In the first month I was not yet aware of being pregnant, like many mothers I continued with my usual habits, practising Ashtanga and ignoring my pregnancy.
In week four, our immune system seems to be adapting so that it does not attack the foreign body that is the embryo, I find this a curious fact about how our body is already preparing to give birth to a new life.
Fue una alegría tan grande al saber algo que iba presintiendo, buscando y deseando tanto, por fin embarazada!!!!.
Como muchas cosas buenas en la vida, no llegan en el momento que las llamamos pero si que llegan en el momento preciso, ni antes ni después.
Durante el resto del primer Trimestre, mi cuerpo me seguía pidiendo una práctica diaria y dinámica, sin embargo sustituí el Ashtanga por el Vinyasa. En la tradición del Ashtanga recomiendan no practicarlo a partir de la semana 5, es decir una vez que se confirma el embarazo.
Me parece importante respetar el proceso delicado del primer Trimestre, es decir, no hacer variaciones del Ashtanga y simplemente optar por una yoga más suave, empezando ya a explorar una nueva manera de practicar y no ir en contra de la naturaleza.
Cuando ves latir ya un corazón en la primera ecografía, empiezas a tomar consciencia de cómo le afectará cada cosa que haces. El corazón de un bebé comienza a latir a partir de la sexta semana. Impresiona tanto que en un embrión en miniatura que crece en ti ya lata un corazón, te parece un milagro!
Esta etapa me pareció una buena oportunidad de cuidar como siempre de mi cuerpo pero sobre todo de mis pensamientos y de mis emociones. Tomando consciencia de que cuando estaba triste, se lo transmitiría a mi bebé, de la misma manera que tratas de aportarle los mejores alimentos a tu bebé. Es entre la semana 7 y 10 cuando se forma la placenta y el cordón umbilical, transmitiéndole a tu bebé los alimentos que tomas, antes funcionaba de forma independiente. A partir de esta fase fui especialmente cuidadosa con mis pensamientos y mi estado emocional, y diciéndome: – de la misma manera que le llegan mis alimentos también le llegan mis emociones-. Sabíamos que el alcohol, el tabaco y una mala alimentación incidían negativamente pero ahora la ciencia ha ido más allá y ha descubierto que las emociones de la madre durante el embarazo también desempeñan un papel esencial, así que me pareció una buena oportunidad de tomar las riendas de una vez por todas de mi mundo emocional.
It was such a great joy to know something that I had been foreseeing, looking for and wishing for so long, finally pregnant!!!!.
Like many good things in life, they don’t come at the moment we call them, but they always come at the right time, neither before nor after.
During the rest of the first trimester, my body kept asking me for a daily and dynamic practice, however I substituted Ashtanga for Vinyasa. In the Ashtanga tradition, it is recommended not to practice after the 5th week, i.e. once pregnancy is confirmed.
I think it is important to respect the delicate process of the first trimester, which means, not to make variations of Ashtanga and simply opt for a softer yoga, starting to explore a new way of practising and not going against nature. When you see a heart beating already in the first ultrasound, you start to become aware of how everything you do will affect it. A baby’s heart starts beating from the sixth week. It is so impressive that a heart is already beating in a miniature embryo growing inside you, it seems like a miracle!
This stage seemed to me to be a good opportunity to take care of my body as always, but above all of my thoughts and emotions. I became aware that when I was sad, I would pass this same feeling to my baby, in the same way that you try to give your baby the best food. It is between week 7 and 10 that the placenta and the umbilical cord are formed, transmitting to your baby the food you eat, before that it functions independently. From this stage onwards I was especially careful with my thoughts and my emotional state, saying to myself: – in the same way that my food affects the baby, so do my emotions. We knew that alcohol, smoking and a poor diet had a negative impact, but now science has gone further and discovered that the mother’s emotions during pregnancy also play an essential role, so it seemed like a good opportunity to take control of my emotional world once and for all.
LA MATERNIDAD DESDE EL CENTRO
Anteriormente ya tuve la oportunidad de iniciarme en clases de yoga prenatales con un grupito de mujeres embarazadas, durante los meses que estuvimos viviendo todavía en la casa de campo en la zona de Quiaios, antes de mudarnos a Oporto. Desde las primeras clases de yoga prenatal, me pareció esencial ir incluso más allá de las posturas y ofrecer un concepto holístico, donde también tomamos consciencia de nuestro mundo interior acompañando la práctica de técnicas de respiración / meditación y de masajes / mantras.
Es importante resaltar que nuestro cuerpo se ve alterado con diferentes tipos de hormonas en nuestro cuerpo durante el embarazo así que las mujeres experimentamos incluso mayores cambios de humor.
Esta es nuestra oportunidad de explorar en nuestro interior y de empoderarnos.
Durante la primera mitad del segundo Trimestre disfrutaba de una práctica regular y retomé con muchas ganas el Ashtanga, lo iba alternando con Vinyasa e Yin Yoga. A partir del segundo Trimestre la práctica de Ashtanga la modifiqué para adaptarla al bebé, protegiendo la placenta (se puede practicar a partir del segundo Trimestre siempre y cuando tu cuerpo esté acostumbrado al Ashtanga antes del embarazo).
Durante esta fase pude dar bastantes clases, mi cuerpo todavía se sentía a gusto impartiendo 2/3 clases al día y dando largos paseos.
Me sentí y me sigo sintiendo afortunada de vivir un embarazo feliz, con pocas náuseas y pudiendo sellar esta fase inicial y excitante del segundo trimestre con un Retiro en Quiaios en Semana Santa, una de mis playas salvajes favoritas de Portugal y donde suelo escaparme los findes junto con mi pareja.
Fue emocionante ver cómo antiguas alumnas de Madrid vinieran con sus amigas, maridos y niños para pasar unos días mágicos en uno de mis rincones favoritos y conocer mi nuevo hogar.
MOTHERING FROM THE CENTER
I had already had the opportunity to start prenatal yoga classes with a small group of pregnant women during the months we were still living in the house in the countryside, next to Quiaios beach, before moving to Porto. Since the first prenatal yoga classes, it seemed essential to me to go beyond the postures and offer a holistic concept, where we also become aware of our inner world by accompanying the practice with breathing / meditation techniques and massages / mantras.
It is important to note that our body is altered with different types of hormones during pregnancy, so women experience even greater mood swings.
This is our opportunity to explore within and empower ourselves.
During the first half of the second Trimester I enjoyed a regular practice and took up Ashtanga with great enthusiasm, alternating it with Vinyasa and Yin Yoga. From the second trimester onwards I modified my Ashtanga practice to adapt it to the baby, protecting the placenta (you can practice from the second trimester onwards as long as your body is used to doing Ashtanga before pregnancy).
During this phase I was able to give quite a few classes, my body still felt comfortable giving 2/3 classes a day and going for long walks.
I felt and still feel lucky to live a happy pregnancy, with little nausea and being able to seal this initial and exciting phase of the second trimester with a Retreat in Quiaios at Easter, one of my favourite wild beaches in Portugal and where I usually escape to on weekends with my partner.
It was exciting to see how former students from Madrid came with their friends, husbands and children to spend a few magical days in one of my favourite places and get to know my new home.
A medida que fue creciendo mi bebita Nadia, mi cuerpo me iba pidiendo bajar de intensidad, suavizando mi práctica y dando paseos menos largos.
Disfrutando de un yoga cada vez más sutil, explorando nuevas sensaciones, redescubriéndome con cada práctica, aprendiendo a adaptarme cada día y a aceptar los cambios que se producían en mi cuerpo. Mis caderas cada vez más anchas, dando cobijo a mi bebé y preparándose para el parto.
A medida que fui entrando en la segunda mitad del segundo Trimestre, iba sintiendo cada vez menos placentero el Ashtanga, las posturas a pesar de adaptarlas las sentía rígidas, como si quisiera imponerle algo a mi cuerpo, un cuerpo que ahora iba cambiando cada día pidiéndome suavidad. Así fui creando durante esta fase reveladora tan especial, secuencias fluidas de YOGA PRENATAL PARA EL II TRIMESTRE posturas donde activamos el suelo pélvico, tanto para yoginis que quieran iniciarse o que lleven practicando más tiempo. Flows y técnicas de respiración creadas para redescubrir una nueva feminidad y forma de sentir, transmitiéndoselo a tu bebé.
Secuencias dinámicas fundiéndose al final en posturas de Yin, aprendiendo a cuidar de tu jardín interior. Cuando llegaba a las posturas finales de Yin es cuando podía sentir a Nadia moverse y manifestarse, esos primeros movimientos son mágicos para poder sentir su existencia y como va respondiendo a tus movimientos.
Cada mujer y cada embarazo es un mundo, lo que tal vez nos una a todas, sea nuestro cuerpo pidiendo un ejercicio cada vez más suave y sutil, o despertando tu sabiduría y empoderándote desde tu lado más vulnerable. Espero poder ayudarte y acompañarte a través de mis clases en este gran momento que estás viviendo, sacando lo mejor de ti. 𝑆𝑖𝑟𝑎 ༞
As my baby Nadia grew, my body was asking me to lower the intensity, softening my practice and taking shorter walks.
Enjoying a more subtle yoga practice, exploring new sensations, rediscovering myself with each practice, learning to adapt to each new moment and to adapt to each new moment.
Enjoying increasingly subtle yoga, exploring new sensations, rediscovering myself with each practice, learning to adapt every day and to accept the changes in my body. My hips getting wider and wider, sheltering my baby and preparing for birth.
As I entered the second half of the second trimester, I felt less and less pleasure in Ashtanga, the postures felt rigid, as if I wanted to impose something on my body, a body that was now changing every day, asking for softness. Thus I created during this special revealing phase, flowing sequences of PRENATAL YOGA TRIMESTER II postures where we activate the pelvic floor, both for yoginis who want to start or who have been practising for a long time. Flows and breathing techniques created to rediscover a new femininity and way of feeling, transmitting it to your baby.
Dynamic sequences merging at the end into Yin postures, learning to take care of your inner garden. When I reached the final Yin postures is when I could feel Nadia moving and manifesting, those first movements are magical to be able to feel her existence and how she responds to your movements.
Every woman and every pregnancy is different, what perhaps unites us all, is our body asking for a softer and more subtle exercise, awakening your wisdom and empowering you from your most vulnerable side. I hope to be able to help you and accompany you through my classes in this great moment you are living, bringing out the best in you. 𝑆𝑖𝑟𝑎 ༞
Deseando sostenerte en mis brazos y ver tu carita, mi querida hija Nadia.
follow me @𝒔𝒊𝒓𝒂𝒓𝒚𝒇 𝒔𝒊𝒓𝒂𝒓𝒚𝒇.𝒄𝒐𝒎
Looking forward to holding you in my arms and seeing your tiny little face,
my dear daughter Nadia.
follow me @𝒔𝒊𝒓𝒂𝒓𝒚𝒇 𝒔𝒊𝒓𝒂𝒓𝒚𝒇.𝒄𝒐𝒎