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La voz de la mujer no viste burka, viste libertad

Article 29.08.21
Mia Antonella Contreras

Coco Channel said once: ¨ The most courageous act is still to think for yourself. Aloud.” But far away from this reality, the thoughts of Afghan women have been envolved with uncertainty, horror and fear, after the Taliban seized power from the Afghan government on August 15. The Taliban, in addition to being known for their beliefs of an extremist Islam, are also known for the mistreatment, violence and heinous punishments they inflict on women, just because they are going out alone, without a male companion, or for showing their ankles. At She & She we update you on what is happening in Afghanistan and we make a call for girls¨ education and women´s rights.

Bien decía Coco Channel: “El acto más valiente es pensar por una misma, en voz alta”. Lejos de esta realidad los pensamientos de las mujeres afganas han sido envueltos con un velo de incertidumbre, horror y miedo, tras la toma de poder de los talibanes del gobierno de Afganistán, el pasado 15 de Agosto. Los talibanes además de ser conocidos por sus creencias de un islam extremista, también son conocidos por el maltrato, la violencia y los castigos atroces que imponen a las mujeres por salir solas a la calle, sin un acompañante
masculino, o por mostrar sus tobillos. En She & She te ponemos al día sobre lo que sucede en Afganistán y hacemos un llamado por la educación de las niñas y los derechos de las mujeres.

El origen de los talibanes, islámicos radicales

The origin of the Taliban, Islamic radicals

Afganistán, un país con fundamentos en el islam, apertura la inclusión de las mujeres para el año de 1964cuando comienza una época de cambio y transición, durante el reinado del rey Mohammed Zahir Shah. Quien promulgó la primera Constitución de Afganistán. Dentro de dichos parámetros se establecieron mayores libertades para las mujeres, entre ellos el voto femenino, el derecho a la educación y a unaigualdad en mayor medida entre hombres y mujeres, atenuada por la tradición de una sociedad islámica. Desde ese momento en Afganistán las mujeres pudieron acceder a la educación primaria y visualizar el llegar a la Universidad como un futuro prometedor. Para finales de los años 60, además del Mayo Francés, Afganistán tuvo una influencia fuerte por parte de Europa gracias a la afluencia de turistas y movimientos como el movimiento hippie, entre otros pensamientos de occidentalización que permanecían en auge y tuvieron su eco también en la sociedad afgana.

Este aire de cambio y desarrollo para la población afgana, desde sus inicios fue polarizado, pues en Afganistán muchas mujeres vivían otra realidad lejos del progreso y la inclusión. A pesar de los avances en revolución de ideas y libertad, para una sociedad islámica, Afganistán mantenía en sus zonas rurales otra realidad donde las diferencias de clases no les permitían a las mujeres ver la realidad de Kabul y otras ciudades principales del país. Hoy por hoy Afganistán permanece conformado por gran cantidad de tribus y
zonas rurales que mantienen una complejidad de acceso. La distribución demográfica del país consta en su mayoría de regiones rurales y montañas.

 

Sometimiento de las mujeres afganas durante la dictadura de los talibanes (1996-2001)

En 1979 durante la disidencia contra el régimen instaurado de los comunistas afganos, islamistas represivos, el grupo protestante de los Muyahidines recibió apoyo de USA para combatir las tropas de la Unión Soviética. En esa época ocurre la primera migración masiva de ciudadanos afganos en su mayoría hacia Pakistán. Dentro de esos grupos de inmigrantes, se crearon escuelas islámicas para niños varones, donde fueron adoctrinados, y educados dentro de una religión radical que adoptaba la Sharia como ley islámica,
una interpretación radical de la religión musulmana. De esta manera comenzaron a formar a los futuros talibanes, cuya etimología significa “estudiantes”, educados mayormente por escuelas coránicas en Afganistán y Pakistán.

Cuando la Unión Soviética, bajo la orden de su líder Mijail Gorvachov , en 1989 retiró las tropas soviéticas de Afganistán vaticinó un cambio de libertad y esperanza para los afganos, esperanzas que fueron empañadas bajo el horror y el sometimiento del la ciudad de Kabul, el 24 de abril de 1992 por parte de los talibanes, lo que desemboca en la guerra civil de Afganistán. Las violaciones, prohibiciones, torturas y el horror se volvieron las facciones del rostro del poder y del nuevo orden instaurado, estableciendo una nueva generación de fundamentalistas, los niños y adolescentes fueron adoctrinados bajo la ley islámica sharia. Durante esta época las restricciones a la música, la danza, la
fotografía o cualquier expresión artística fueron condenadas, el adulterio conllevaba a la ejecución pública y las mujeres afganas fueron víctima de una fuerte regresión ante cualquier derecho fundamental. Las niñas no tenían permitido el derecho a la educación, aprender a leer y escribir, además de numerosas prohibiciones que les fueron impuestas, como hablar en voz alta, reír y compartir el sonido de su voz.

Tras la pérdida del poder de los talibanes, en el año 2001 cuando Estados Unidos intervino el país tras el atentado del 11 de Septiembre, los talibanes permanecieron en las inmediaciones, sitios rurales de Afganistán. Gracias a los bloqueos de Estados Unidos y las tropas afganas los talibanes no retomaron por completo al dominio del país. Cuando Estados Unidos intervino Afganistán tras el atentado contra las torres gemelas, ocurre el colapso del régimen talibanes instaurado en los años 90 en el país islámico. Se
establecen tropas de 51 países bajo la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) para una transición democrática. Por primera vez en la historia de Afganistán las mujeres vislumbraron un camino firme y sin demoras hacia nuevas oportunidades y libertades.

Muchas mujeres pudieron ser profesionales, ministras y alcaldesas dentro del gobierno. No obstante, en unpaís trastocado por la guerra civil, existió gran parte de la sociedad civil afgana que no lo vivió de esa manera y no tuvo la oportunidad de estudio y desarrollo. Dicha decepción colectiva fue aprovechada por los talibanes para reclutar civiles. Los dominios de los impuestos por la producción de Opio y Heroína son la fuente principal de financiamiento de los talibanes. Durante los últimos 20 años los talibanes lejos de
abandonar Afganistán, esperaron pacientemente para retomar el control, en cuanto Estados Unidos retiró sus tropas, negociaron nuevas formas de conquista sobre las tropas y la policía Afgana hasta hacerse al mando de las distintas ciudades y tomar el palacio presidencial el pasado 15 de Agosto de 2021, una vez más.

Para muchos afganos la toma de poder de los talibanes es vivida como un “dejavu” de sus años más oscuros y siniestros. Desde el 15 de agosto movimientos masivos de civiles buscan refugiarse en el primer vuelo fuera de Afganistán. Por su parte la embajada de Estados Unidos cerró sus puertas desde el domingo pasado. Cientos de afganos, mujeres y niños intentan abandonar la ciudad, ahora las carreteras tomadas por talibanes y el paso hacia el aeropuerto cerrado, atrapa a los afganos dentro de una pesadilla donde las
mujeres no tienen permitido abrir los ojos sino encerrarse en su casa por temor a las represalias de los talibanes.

Mariana Quijano, historiadora especializada en Rusia, Europa del Este, Alemania y Asia Central, asegura que: “Para muchas mujeres durante la intervención de Estados Unidos al país, fue una de las mejores épocas, pues lograron cumplir metas con las que bajo el mando de los talibanes, no les era posible siquiera soñar. Durante los últimos 20 años las mujeres afganas alcanzaron altos rangos, llegaron a ser doctoras e incluso postularse a cargos de alcaldía. No obstante, en una especie de dicotomía estos vientos de cambio se vieron opacados por las aún existentes diferencias sociales y económicas de un país que no pudo recuperarse en su totalidad de la barbarie de antaño y los rescoldos radicales religiosos” explicó la historiadora. Dicho status quo ha sido roto el pasado 15 de Agosto de 2021 con la toma de poder de los talibanes, tras el abandono al puesto como primer mandatario por parte del presidente de Afganistán Ashraf Ghani.

El domingo 15 de Agosto, en el interior del palacio presidencial desalojado, dirigentes talibanes emitieron lo que describieron como un informe noticioso a cargo de insurgentes talibanes flanqueados por guerreros con armas de asalto. La cadena aseguró que habían tomado Kabul de modo que los líderes del grupo que se encontraban en Catar y fuera de la capital podían acceder sin peligro.

Afghanistan, a country with foundations in Islam, opened the inclusion of women for 1964 years, when a time of change and transition began, during the reign of King Mohammed Zahir Shah. The reign Mohammed promulgated the first Constitution of Afghanistan. Within these parameters, greater freedoms were established for women, like the female vote, the right to education and a greater equality between men and women, attenuated by the tradition of an Islamic society. From that moment on, in Afghanistan, women were able to access primary education and visualize reaching the University as a promising future. By the end of the 60s, in addition to the French May, Afghanistan had a strong influence on the part of Europe thanks to the influx of tourists and movements such as the hippie movement, among other thoughts of westernization that remained on the rise and had their echo also in the Afghan society. This air of change and development for the Afghan population, from its inception was polarized, because in Afghanistan many women lived another reality far from progress and inclusion. Despite the advances in revolution of ideas and freedom, for an Islamic society, Afghanistan maintained in its rural areas another reality where class differences did not allow women to see the reality of Kabul and other main cities of the country. Today Afghanistan remains made up of a large number of tribes and rural areas that maintain a complexity of access. The demographic distribution of the country consists mostly of rural regions and mountains.

Submission of Afghan women during the Taliban dictatorship (1996-2001)

In 1979 during the dissent against the established regime of the repressive Islamist Afghan communists, the Protestant group of the Mujahideen received support from the USA to fight the troops of the Soviet Union.At that time, the first massive migration of Afghan citizens, mostly to Pakistan, occurred. Within these immigrant groups, Islamic schools were created for boys, where they were indoctrinated, and educated within a radical religion that adopted Sharia as Islamic law, the sharia is a radical interpretation of the Muslim religion. In this way they began to train the future Taliban, whose etymology means ¨students¨, educated mainly by Koranic schools in Afghanistan and Pakistan.

When the Soviet Union, under the order of its leader Mikhail Gorvachev, withdrew Soviet troops from Afghanistan in 1989, he predicted a change of freedom and hope for Afghans, hopes that were clouded by the horror and subjugation of the city of Kabul in April 24th, 1992 by the Taliban. Those movemments leading to the civil war in Afghanistan. Violations, prohibitions, torture and horror became the face of power and the new established order, establishing a new generation of fundamentalists, children and adolescents were indoctrinated under Islamic Sharia law. During this time, restrictions on music, dance, photography or any artistic expression were condemned, adultery led to public execution, and Afghan women were the victim of a strong regression to any fundamental right. Girls were not allowed the right to education, to learn to read and write, in addition to numerous prohibitions that were imposed on them, such as speaking aloud, laughing and sharing the sound of their voice.

After the loss of power to the Taliban, in 2001 when the United States intervened in the country after the September 11th 2001 attack, the Taliban remained in the immediate rural areas of Afghanistan. Thanks to the blockades of the United States and the Afghan troops, the Taliban did not completely regain control of the country. When the United States intervened in Afghanistan after the attack on the Twin Towers, the Taliban regime collapsed in the Islamic country in the 1990s. Troops from 51 countries were advanced under NATO (North Atlantic Treaty Organization) for a democratic transition. In all this context of war and conflict between USA and talibans, for the first time in Afghanistan´s history, women envisioned a steady and swift path to new opportunities and freedoms.

Many women were able to be professionals, ministers and mayors within the government. However, in a country disrupted by civil war, there was a large part of Afghan civil society that did not experience it that way and did not have the opportunity to study and develop. This collective disappointment was used by the Taliban to recruit civilians. The domains of taxes for the production of Opium and Heroin are the main source of financing for the Taliban. During the last 20 years the Taliban didn´t left Afghanistan, they waited patiently to return int the whole control, as soon as the United States withdrew its troops between the last months of 202. They negotiated new ways of conquering the Afghan troops and police until they took command of the different cities and took the presidential palace, last sunday, on August 15th 2021, once again.

For many Afghans, the Taliban takeover is seen as a¨dejavu¨ from their darkest and most sinister years. Since August 15, massive movements of civilians have sought refuge in the first flight out of Afghanistan. For its part, the United States embassy closed its doors since last Sunday. Hundreds of Afghans, women and children try to leave the country, now the roads taken by the Taliban and the passage to the airport is closed, the Afghans seems to be traped inside a nightmare where women are not allowed to open their eyes, otherwwise they most to lock themselves into their houses out of fear, to retaliation from the Taliban.

Mariana Quijano, a historian specializing in Russia, Eastern Europe, Germany and Central Asia, assures that: “For many women during the United States intervention in the country, it was one of the best times, since they managed to achieve goals with which under the command of the Taliban, it was not possible for them to even dream. Over the past 20 years, Afghan women have reached high ranks, became doctors, and even ran for mayoral positions. However, in a kind of dichotomy, these winds of change were overshadowed by the still existing social and economic differences in a country that could not fully recover from the barbarism of yesteryear and the radical religious embers ”developed by the historian. This status quo was broken on August 15, 2021 with the Taliban taking power, after the resignation of the post as first president by the President of Afghanistan Ashraf Ghani.

On Sunday August 15, inside the evicted presidential palace, Taliban leaders issued what they described as a news report by Taliban insurgents flanked by warriors with assault weapons. The secured chain was so taken over Kabul so that the group´s leaders who were in Qatar and the capital could access safely.

El futuro es oscuro para las mujeres bajo su burka en Afganistán

The future is dark for women under their burqa in Afghanistan

Luego del acuerdo de paz firmado entre el gobierno de Estados Unidos, presidido por Donald Trump y los talibanes, en la ciudad de Doha, Qatar el 29 de Febrero de 2020. El acuerdo fijó la retirada de las tropas americanas y de sus aliados en territorio afgano, además de retirar diversas sanciones contra los talibanes, a cambio de la paz y el respeto por la vida. Dicho acuerdo fue aceptado por los talibanes hacia los Estados Unidos, fijando el fin del conflicto con Estados Unidos dentro del territorio afgano. El acuerdo de paz
significó un alto al fuego, pero también la antesala a un desenlace donde el pueblo afgano, sin las tropas de Estados Unidos, y aliados occidentales, quedaría por completo ante su suerte.

Tras la retirada de Estados Unidos y aliados occidentales, las capitales afganas cayeron en totalidad bajo el mando de los talibanes. Las mujeres afganas buscan escapar, algunas valientes protestan en las calles y encaran el miedo, ruegan a los funcionarios en aeropuertos para conseguir un boleto de avión. Las mujeres junto a son recibidas en todas partes del mundo. Bajo la ley sharia para la mujer afgana el burka oculta la luz, el brillo de los ojos y la libertad de la mujer, los talibanes ensombrecen la mirada por el miedo, el horror y el machismo como el único panorama aceptado a observar. Lejos de ser una metáfora, vestir de burka vaticina tiempos oscuros para la mujer en Afganistán.

Mujeres alrededor del mundo, el premio Nobel de la Paz, Malala Yousafzai, ONU, han mostrado su solidaridad con las mujeres afganas, invitando a todos los países a la apertura de sus fronteras para los refugiados afganos. La Sharia es una ley islámica muy restrictiva, adoptada por los talibanes, que anula la individualidad de las mujeres como seres autónomos y las convierte en un objeto. Las mujeres no pueden hablar, reír en voz alta, usar zapatos que hagan ruido o hacer muestra de que existen. Pero aunque sean silenciadas el mundo permanece atento ante lo que viven. La necesidad de informar al mundo el horror, dolor y el miedo bajo el que están viviendo, permite que su carga sea menos pesada y compartida por todas las mujeres del mundo. Más allá de nuestras diferencias todas las mujeres izamos la bandera de la libertad en nuestra alma, cuerpo y mente cuando se nos permite soñar. La mujer afgana bajo su burka conserva sus sueños y ansías de libertad y ahora desde su silencio y lágrimas, ellas necesitan ser escuchadas.

After the peace agreement signed between the United States government, chaired by Donald Trump and the Taliban, in the city of Doha, Qatar on February 29, 2020. The agreement established the withdrawal of American troops and their allies in the territory Afghan, in addition USA had to withdraw several sanctions against the Taliban, in exchange for peace and respect for life. This agreement was accepted by the Taliban towards the United States, setting the end of the conflict with the United States within Afghan territory. The peace agreement meant a ceasefire, but also the prelude to a denouement where the Afghan people, without the troops of the United States and Western allies, would be completely left to their fate.

Following the withdrawal of the United States and occidentals allies, the Afghan capitals fell entirely under the command of the Taliban. Afghan women seek escape, some brave people protest in the streets and face fear, begging officials at airports for a plane ticket and leave the country.

Under sharia law for Afghan women the burqa hides the light, the brightness of the eyes and the freedom of the woman, the Taliban darken the gaze with fear, horror and sexism as the only accepted image to observe.

Far from being a metaphor, wearing a burqa predicts dark times for women in Afghanistan. Women around the world, the Nobel Peace Prize winner Malala Yousafzai, UNITED NATIONS WOMEN, have shown their solidarity with Afghan women, inviting all countries to open their borders for Afghan refugees. Sharia is a very restrictive Islamic law, adopted by the Taliban, which nullifies the individuality of women as autonomous beings and makes them an object. Women cannot talk, laugh out loud, wear shoes that make noise, or show that they exist. But even if they are silenced, the world remains attentive to what they live. The need to inform the world of the horror, pain and fear under which they are living, allows their burden to be less heavy and shared by all the women of the world.

Beyond our differences, all women raise the flag of freedom in our soul, body and mind when we are allowed to dream. The Afghan woman under her burqa retains her dreams and yearning for freedom and now from her silence and tears, they need to be listened to.

CREDITS


Photos Stampa Magazine & La Republica

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